Para
las elecciones de 1988 resultó ganador Carlos Andrés Pérez, quien
ejercería la presidencia el 02/02/89,
por segunda vez en su historia en el período 1989-1993,
a pesar de haber incurrido en hechos de corrupción en su primer
gobierno volvió a ganar la presidencia con el 53% de los votos, un
gran éxito que reflejaba la desesperación y confusión del pueblo.
La economía venezolana cayó a partir del endeudamiento que
generó el país después del "boom" petrolero en los 70. A
partir de ese momento, comenzó una caída paulatina a medida que el
Estado venezolano aumentaba su recaudación y gastos. Esto causó una
devaluación de la moneda en 1983. A partir de entonces las políticas
económicas de los gobiernos de Luís
Herrera Campins
y Jaime
Lusinchi no
fueron capaces de frenar las espirales inflacionarias, generando
desconfianza en las inversiones y pérdida de credibilidad en la
moneda nacional. Algunas de las políticas que emplearon estos
gobernantes fueron controles de cambio a través de RECADI (Luís
Herrera Campins) y un control de precios (Jaime Lusinchi), medidas
que devinieron en corrupción administrativa y mercados negros de
divisas y bienes. Estas situaciones incrementaron la desinversión
privada, generando una escasez gradual. Carlos Andrés Pérez ante la
situación crítica que estaba enfrentando Venezuela , decide dar un
cambio al liberar la economía a través de un programa de ajustes
macro-económicos, anunció una serie de
medidas económicas denominada: "El Paquete", para esto
hizo un convenio con el Fondo Monetario Internacional a fin de lograr
préstamos para llevar a cabo su propósito. Se anunciaron
medidas de aplicación inmediata y otras de aplicación gradual en
plazos breves. El paquete comprendía decisiones sobre política
cambiaria, deuda externa, comercio exterior, sistema financiero,
política fiscal, servicios públicos y política social. Sin
embargo, la liberación de precios y la eliminación del control de
cambio generaron un reajuste sumamente brusco para las personas de
menores ingresos. Esta situación no proporcionó a Pérez mucho
margen de maniobra. Anunció un plan de austeridad consistente en la
liberación de las importaciones, eliminación de los controles de
precios, privatización de las empresas no estratégicas en manos del
estado [cuyo logro principal fue la venta de la "Compañía
Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV)",
aumento del precio de la gasolina, congelación de salarios,
reducción del tamaño del Estado así como del gasto público. Los
puntos más destacados del programa pueden resumirse así:
Pedir financiamiento al Fondo Monetario Internacional (FMI)
acogiéndose a un programa de ajustes con el fin de obtener
aproximadamente 4500 millones de dólares en los 3 años siguientes.
Liberar
las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema
financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%.
Unificar
la tasa cambiaria, eliminando la tasa preferencial y por tanto la
criticada Oficina de Régimen de Cambios Diferenciales (RECADI).
Liberar
los precios de todos los productos excepto los de la "cesta
básica".
Incrementar
tarifas de servicios públicos como teléfono, agua potable,
electricidad y gas doméstico.
Aumentar
el precio de la gasolina y otros derivados del petróleo en el
mercado nacional, durante 3 años, con un primer aumento de 100% en
el precio de la gasolina y un 30% en el del transporte.
Aumentar
los sueldos de la administración pública entre el 5 y el 30%, el
salario mínimo a Bs. 4.000 en la ciudad y Bs. 2.500 en el campo.
Congelar
los cargos de la administración pública.
Racionalizar
y eliminar los aranceles de importación.
Reducir
el déficit fiscal a menos del 4%
Aumento inicial de las tarifas del transporte público en un 30%.
La
creciente desaprobación de la gestión del Presidente Pérez, la
ruptura con el partido Acción Democrática, la falta de nuevos
liderazgos, tuvo como consecuencia que el paquete de medidas fuera
rechazado. A los 25 días de tomar posesión
el Presidente Pérez (02/02/89), el fenómeno llamado “El Caracazo”
representó el principio del fin del su gobierno.
Caracazo o Sacudón fue
una serie de fuertes protestas y disturbios durante el gobierno
de Carlos
Andrés Pérez, que comenzó
el día 27
de febrero y
terminó el día 28
de febrero de 1989.
La mañana del 27 de febrero de 1989 no tenía nada de
especial, excepto que empezaba a regir el aumento del ciento por
ciento en el transporte público. Apenas había amanecido, eran las
seis de la mañana, cuando las primeras corridas, peleas y
enfrentamientos se registraron en las afueras de Caracas, en el
barrio de Guarenas. Los pasajeros se negaban a pagar las nuevas
tarifas y, en medio de la ira, comenzaron a quemar los colectivos y
las tiendas aledañas. En el centro de Caracas, en tanto, los
movimientos estudiantiles más radicales, que ya habían preparado
manifestaciones para ese día, tomaban la estación de micros de
Nuevo Circo. Para las 7.30, el Caracazo ya había explotado. Las
medidas económicas y sociales impuestas por el gobierno y la
creciente tasa de pobreza, originaron la masacre y la ola de
violencia, esto trajo como consecuencias:
El
Principio del Fin del Gobierno de CAP.
Pese
a que "El Sacudón" (27/02/89) se produjo a los 25 días de
tomar posesión el Presidente Pérez (02/02/89), el fenómeno
representó el principio del fin de su Gobierno.
Representó un golpe mortal para "El
Paquete".
El
programa neo-liberal sufrió ajustes populistas.
Surgieron los cuestionamientos y se rompió el hechizo de
CAP.
CAP
tuvo que transformarse en el "presidente de la concertación"
moviéndose entre los parámetros neo-liberales del FMI y las
medidas populistas para bajar la temperatura social.
"El Paquete" quedó desvirtuado y con eso quedaba sellada
la suerte económica de la nueva administración y su fracaso.
“El
27 y 28 de febrero, se produjo algo que no se había visto en
Venezuela por muchos años: un estallido social de gran envergadura,
en el cual hubo disturbios y saqueos por parte de turbas que iban
destruyendo todo lo que conseguían, tanto en Caracas como en las
áreas vecinas de Guarenas, Guatire, La Guaira, Catia La Mar y en los
valles del Tuy. El gobierno tuvo que reprimir los disturbios con el
ejército en la calle y suspendiendo las garantías constitucionales,
dejando un saldo de numerosos muertos. Es lo que se conoce como el
"Caracazo". Una gran protesta popular en contra de las
medidas neoliberales del Gobierno de Carlos
Andrés Pérez terminó salvajemente reprimida. Miles
de muertos, miles de venezolanos fueron asesinados por la represión
policial y militar”. Miles de hombres, de mujeres, de niños,
murieron simplemente por asomarse a la ventana para ver que estaba
pasando en la calle. La policía disparaba a las ventanas, sin
piedad. En horas de la tarde, había problemas en casi todos los
barrios y urbanizaciones de Caracas,
los comercios habían cerrado y el transporte público no prestaba
servicio. Los canales de televisión transmitían en vivo los hechos,
al principio en los sectores populares había protestas pacíficas,
pero ante el descontrol y la ineficacia de los cuerpos de seguridad,
se producen más enfrentamientos, motines y protestas, cada vez
tornándose de forma más violenta. Pérez respondió casi de
inmediato, en la madrugada del día 28, con un decreto que imponía
el estado de sitio en todo el país, suspendía las garantías
constitucionales y daba luz verde a las fuerzas de seguridad pública
para hacer “todo lo necesario para rescatar las posibilidades de
desarrollo y bienestar, a las que tiene derecho el pueblo
venezolano”. Por otro lado, Pérez y su
equipo de Ministros, implementaron una serie de medidas para
disminuir el impacto de la crisis en los sectores de la sociedad con
menos recursos económicos: se contempló el aumento de sueldos y
salarios de los trabajadores de la administración pública,
incremento del salario mínimo, un programa de becas alimentarías,
creación de hogares de cuidado diario, programa de consolidación de
barrios, apoyo a las microempresas, fortalecimiento de programas de
salud infantil y de ambulatorios Desbordado por los saqueos, el
Gobierno declaró el toque de queda, militarizó las ciudades
principales y aplastó las protestas con violencia desmesurada. En la
ciudad de Caracas se activó el "Plan
Ávila", el cual
confería al Ejército la custodia de la ciudad, habilitándolos para
el uso de armas de guerra al momento de contener las
manifestaciones. Algunos utilizaron armas de fuego para defenderse o
atacar a los militares, pero las muertes de policías y militares son
incomparables con las muertes de civiles. El poder suspendió las
garantías constitucionales. Durante varios días la ciudad vivió
sumida en el caos, las restricciones, la escasez de alimentos, la
militarización, los allanamientos, la persecución política y el
asesinato de personas inocentes. La masacre ocurrió el día 28 de
febrero cuando fuerzas de seguridad de la Policía Metropolitana (PM)
y Fuerzas Armadas del Ejército y de la Guardia Nacional (GN)
salieron a las calles a controlar la situación. []Hay
un número impresionante de muertos, calculado según las fuentes,
entre 300 y 500 muertos, enormes pérdidas materiales y miles de
heridos. Fuentes extraoficiales señalaron que el número de muertos
fueron más de 300. La represión fue especialmente dura en los
barrios pobres de la capital. La represión fue indiscriminada. Según
cifras oficiales, murieron unas 300 personas; según los
relevamientos que hicieron las organizaciones de derechos humanos
venezolanas en todos los barrios céntricos y de las afueras de
Caracas, las víctimas podrían llegar a dos mil. No hay ninguna
persona condenada, ni siquiera procesada por esos crímenes. El único
fallo que existe fue el que emitió la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, condenando al Estado venezolano y ordenando la
inmediata reparación de las víctimas. Según advirtió ayer la
defensora del Pueblo venezolana Gabriela Ramírez, hasta ahora el
gobierno sólo indemnizó a cuarenta y cinco personas. La policía
entraba casa a casa en los barrios más pobres de Caracas, sin
pronunciar palabra, sin preguntar, simplemente disparaban y mataban.
Miles de cadáveres se acumularon en los barrios de El Valle, en
Petare; que luego eran recogidos por los militares y enterrados en
fosas comunes. Miles de desaparecidos siguen siendo reclamados. Años
después, en una de las fosas, en la denominada La Peste, se
encontraron centenares de cuerpos. Entre los responsable de esta
matanza, que todavía reclama justicia, está un indigno
italo-venezolano, el Ministro de la Defensa para entonces, Italo
del Valle Alliegro. Ninguno de los
responsables de esta matanza ha sido condenado, ni
Carlos Andrés Pérez,
el entonces Presidente de la República ni el Ministro de la Defensa,
el italo-venezolano Italo
del Valle Alliegro, tan sólo siete militares fueron
incriminados y ninguno cumplió condena. Sabemos, que es muy probable
que estos miserables, estos cobardes capaces de ordenar la matanza de
hombres y mujeres que simplemente le reclamaran al gobierno la
imposición de un paquete de medidas sociales, nunca serán
condenados. Es posible que igual que Pinochet
mueran placidamente de vejez. En aquel
genocidio, murieron más de trescientas
personas y
resultaron heridos varios millares. "La
Peste" es una zona del Cementerio General del Sur, donde cavaron
una fosa en la cual los militares enterraron decenas de cadáveres,
sin reconocimiento forense ni cualquier otro trámite legal. La
matanza fue tan brutal que quisieron esconder los muertos. Allí no
se encontraron osamentas, sino cadáveres en estado de putrefacción,
hecho en el cual fue reconocido el protagonismo parlamentario
de Enrique
Ochoa Antich
Renacer
de una Esperanza:
Pese
a sus nefastas consecuencias, a la tragedia que el mismo representó,
al saldo de muertos, a los días de angustia y zozobra vividos por el
Pueblo de Venezuela y a las pérdidas materiales, "El Sacudón"
hizo renacer las esperanzas en algunos sectores.
LAS
CIFRAS:
Muertes:
Cifra Oficial: 276
Pérdidas
Materiales: Negocios asegurados en Caracas: Bs. 3.073.862.416,03.
Negocios
no asegurados en Caracas: Se estiman más de 3 mil millones de
Bolívares.
Locales
Saqueados en Caracas: 900 Bodegas, 131 Abastos, 95 Ferreterías, 62
Papelerías, 850 Negocios de Mercancía en General.
Incendios
en Caracas: 154
Se Conmovieron las Estructuras.
Durante esos pocos pero interminables días, prácticamente del
27/02/89 al amanecer del 02/03/89, los cimientos, pilotes y
estructuras de la sociedad venezolana fueron conmovidos por un sismo
social, cuyos efectos dejaron una huella imperecedera.
¡No puede permitirse otro
"Sacudón"
Que derechos fueron violados.
El Caracazo, ha sido motivo de sentencias definitivas e incluso reparaciones por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En sus informes anuales desde el año 2000, diversas organizaciones nacionales e internacionales, han venido reflejando estas violaciones de los derechos humanos y su incremento en los últimos años La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó la actuación del gobierno. El Estado se comprometió a indemnizar a las víctimas, hecho cumplido parcialmente en el año 2004 con aquellas víctimas representadas por la organización de derechos humanos Cofavic. Sin embargo, a finales de 2006 el gobierno del Presidente Hugo Chávez, a través del Ministerio del Interior y Justicia, anunció mecanismos.