miércoles, 25 de enero de 2012

Caracazo

Para las elecciones de 1988 resultó ganador Carlos Andrés Pérez, quien ejercería la presidencia el 02/02/89, por segunda vez en su historia en el período 1989-1993, a pesar de haber incurrido en hechos de corrupción en su primer gobierno volvió a ganar la presidencia con el 53% de los votos, un gran éxito que reflejaba la desesperación y confusión del pueblo. La economía venezolana cayó a partir del endeudamiento que generó el país después del "boom" petrolero en los 70. A partir de ese momento, comenzó una caída paulatina a medida que el Estado venezolano aumentaba su recaudación y gastos. Esto causó una devaluación de la moneda en 1983. A partir de entonces las políticas económicas de los gobiernos de Luís Herrera Campins y Jaime Lusinchi no fueron capaces de frenar las espirales inflacionarias, generando desconfianza en las inversiones y pérdida de credibilidad en la moneda nacional. Algunas de las políticas que emplearon estos gobernantes fueron controles de cambio a través de RECADI (Luís Herrera Campins) y un control de precios (Jaime Lusinchi), medidas que devinieron en corrupción administrativa y mercados negros de divisas y bienes. Estas situaciones incrementaron la desinversión privada, generando una escasez gradual. Carlos Andrés Pérez ante la situación crítica que estaba enfrentando Venezuela , decide dar un cambio al liberar la economía a través de un programa de ajustes macro-económicos, anunció una serie de medidas económicas denominada: "El Paquete", para esto hizo un convenio con el Fondo Monetario Internacional a fin de lograr préstamos para llevar a cabo su propósito. Se anunciaron medidas de aplicación inmediata y otras de aplicación gradual en plazos breves. El paquete comprendía decisiones sobre política cambiaria, deuda externa, comercio exterior, sistema financiero, política fiscal, servicios públicos y política social. Sin embargo, la liberación de precios y la eliminación del control de cambio generaron un reajuste sumamente brusco para las personas de menores ingresos. Esta situación no proporcionó a Pérez mucho margen de maniobra. Anunció un plan de austeridad consistente en la liberación de las importaciones, eliminación de los controles de precios, privatización de las empresas no estratégicas en manos del estado [cuyo logro principal fue la venta de la "Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV)", aumento del precio de la gasolina, congelación de salarios, reducción del tamaño del Estado así como del gasto público. Los puntos más destacados del programa pueden resumirse así:
  • Pedir financiamiento al Fondo Monetario Internacional (FMI) acogiéndose a un programa de ajustes con el fin de obtener aproximadamente 4500 millones de dólares en los 3 años siguientes.
  • Liberar las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%.
  • Unificar la tasa cambiaria, eliminando la tasa preferencial y por tanto la criticada Oficina de Régimen de Cambios Diferenciales (RECADI).
  • Liberar los precios de todos los productos excepto los de la "cesta básica".
  • Incrementar tarifas de servicios públicos como teléfono, agua potable, electricidad y gas doméstico.
  • Aumentar el precio de la gasolina y otros derivados del petróleo en el mercado nacional, durante 3 años, con un primer aumento de 100% en el precio de la gasolina y un 30% en el del transporte.
  • Aumentar los sueldos de la administración pública entre el 5 y el 30%, el salario mínimo a Bs. 4.000 en la ciudad y Bs. 2.500 en el campo.
  • Congelar los cargos de la administración pública.
  • Racionalizar y eliminar los aranceles de importación.
  • Reducir el déficit fiscal a menos del 4%
  • Aumento inicial de las tarifas del transporte público en un 30%.
La creciente desaprobación de la gestión del Presidente Pérez, la ruptura con el partido Acción Democrática, la falta de nuevos liderazgos, tuvo como consecuencia que el paquete de medidas fuera rechazado. A los 25 días de tomar posesión el Presidente Pérez (02/02/89), el fenómeno llamado “El Caracazo” representó el principio del fin del su gobierno. Caracazo o Sacudón fue una serie de fuertes protestas y disturbios durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que comenzó el día 27 de febrero y terminó el día 28 de febrero de 1989. La mañana del 27 de febrero de 1989 no tenía nada de especial, excepto que empezaba a regir el aumento del ciento por ciento en el transporte público. Apenas había amanecido, eran las seis de la mañana, cuando las primeras corridas, peleas y enfrentamientos se registraron en las afueras de Caracas, en el barrio de Guarenas. Los pasajeros se negaban a pagar las nuevas tarifas y, en medio de la ira, comenzaron a quemar los colectivos y las tiendas aledañas. En el centro de Caracas, en tanto, los movimientos estudiantiles más radicales, que ya habían preparado manifestaciones para ese día, tomaban la estación de micros de Nuevo Circo. Para las 7.30, el Caracazo ya había explotado. Las medidas económicas y sociales impuestas por el gobierno y la creciente tasa de pobreza, originaron la masacre y la ola de violencia, esto trajo como consecuencias:
El Principio del Fin del Gobierno de CAP.
Pese a que "El Sacudón" (27/02/89) se produjo a los 25 días de tomar posesión el Presidente Pérez (02/02/89), el fenómeno representó el principio del fin de su Gobierno.
  1. Representó un golpe mortal para "El Paquete".
  2. El programa neo-liberal sufrió ajustes populistas.
  3. Surgieron los cuestionamientos y se rompió el hechizo de CAP.
  4. CAP tuvo que transformarse en el "presidente de la concertación" moviéndose entre los parámetros neo-liberales del FMI y las medidas populistas para bajar la temperatura social.
  5. "El Paquete" quedó desvirtuado y con eso quedaba sellada la suerte económica de la nueva administración y su fracaso.

“El 27 y 28 de febrero, se produjo algo que no se había visto en Venezuela por muchos años: un estallido social de gran envergadura, en el cual hubo disturbios y saqueos por parte de turbas que iban destruyendo todo lo que conseguían, tanto en Caracas como en las áreas vecinas de Guarenas, Guatire, La Guaira, Catia La Mar y en los valles del Tuy. El gobierno tuvo que reprimir los disturbios con el ejército en la calle y suspendiendo las garantías constitucionales, dejando un saldo de numerosos muertos. Es lo que se conoce como el "Caracazo". Una gran protesta popular en contra de las medidas neoliberales del Gobierno de Carlos Andrés Pérez terminó salvajemente reprimida. Miles de muertos, miles de venezolanos fueron asesinados por la represión policial y militar”. Miles de hombres, de mujeres, de niños, murieron simplemente por asomarse a la ventana para ver que estaba pasando en la calle. La policía disparaba a las ventanas, sin piedad. En horas de la tarde, había problemas en casi todos los barrios y urbanizaciones de Caracas, los comercios habían cerrado y el transporte público no prestaba servicio. Los canales de televisión transmitían en vivo los hechos, al principio en los sectores populares había protestas pacíficas, pero ante el descontrol y la ineficacia de los cuerpos de seguridad, se producen más enfrentamientos, motines y protestas, cada vez tornándose de forma más violenta. Pérez respondió casi de inmediato, en la madrugada del día 28, con un decreto que imponía el estado de sitio en todo el país, suspendía las garantías constitucionales y daba luz verde a las fuerzas de seguridad pública para hacer “todo lo necesario para rescatar las posibilidades de desarrollo y bienestar, a las que tiene derecho el pueblo venezolano”. Por otro lado, Pérez y su equipo de Ministros, implementaron una serie de medidas para disminuir el impacto de la crisis en los sectores de la sociedad con menos recursos económicos: se contempló el aumento de sueldos y salarios de los trabajadores de la administración pública, incremento del salario mínimo, un programa de becas alimentarías, creación de hogares de cuidado diario, programa de consolidación de barrios, apoyo a las microempresas, fortalecimiento de programas de salud infantil y de ambulatorios Desbordado por los saqueos, el Gobierno declaró el toque de queda, militarizó las ciudades principales y aplastó las protestas con violencia desmesurada. En la ciudad de Caracas se activó el "Plan Ávila", el cual confería al Ejército la custodia de la ciudad, habilitándolos para el uso de armas de guerra al momento de contener las manifestaciones. Algunos utilizaron armas de fuego para defenderse o atacar a los militares, pero las muertes de policías y militares son incomparables con las muertes de civiles. El poder suspendió las garantías constitucionales. Durante varios días la ciudad vivió sumida en el caos, las restricciones, la escasez de alimentos, la militarización, los allanamientos, la persecución política y el asesinato de personas inocentes. La masacre ocurrió el día 28 de febrero cuando fuerzas de seguridad de la Policía Metropolitana (PM) y Fuerzas Armadas del Ejército y de la Guardia Nacional (GN) salieron a las calles a controlar la situación. []Hay un número impresionante de muertos, calculado según las fuentes, entre 300 y 500 muertos, enormes pérdidas materiales y miles de heridos. Fuentes extraoficiales señalaron que el número de muertos fueron más de 300. La represión fue especialmente dura en los barrios pobres de la capital. La represión fue indiscriminada. Según cifras oficiales, murieron unas 300 personas; según los relevamientos que hicieron las organizaciones de derechos humanos venezolanas en todos los barrios céntricos y de las afueras de Caracas, las víctimas podrían llegar a dos mil. No hay ninguna persona condenada, ni siquiera procesada por esos crímenes. El único fallo que existe fue el que emitió la Corte Interamericana de Derechos Humanos, condenando al Estado venezolano y ordenando la inmediata reparación de las víctimas. Según advirtió ayer la defensora del Pueblo venezolana Gabriela Ramírez, hasta ahora el gobierno sólo indemnizó a cuarenta y cinco personas. La policía entraba casa a casa en los barrios más pobres de Caracas, sin pronunciar palabra, sin preguntar, simplemente disparaban y mataban. Miles de cadáveres se acumularon en los barrios de El Valle, en Petare; que luego eran recogidos por los militares y enterrados en fosas comunes. Miles de desaparecidos siguen siendo reclamados. Años después, en una de las fosas, en la denominada La Peste, se encontraron centenares de cuerpos. Entre los responsable de esta matanza, que todavía reclama justicia, está un indigno italo-venezolano, el Ministro de la Defensa para entonces, Italo del Valle Alliegro. Ninguno de los responsables de esta matanza ha sido condenado, ni Carlos Andrés Pérez, el entonces Presidente de la República ni el Ministro de la Defensa, el italo-venezolano Italo del Valle Alliegro, tan sólo siete militares fueron incriminados y ninguno cumplió condena. Sabemos, que es muy probable que estos miserables, estos cobardes capaces de ordenar la matanza de hombres y mujeres que simplemente le reclamaran al gobierno la imposición de un paquete de medidas sociales, nunca serán condenados. Es posible que igual que Pinochet mueran placidamente de vejez. En aquel genocidio, murieron más de trescientas personas y resultaron heridos varios millares. "La Peste" es una zona del Cementerio General del Sur, donde cavaron una fosa en la cual los militares enterraron decenas de cadáveres, sin reconocimiento forense ni cualquier otro trámite legal. La matanza fue tan brutal que quisieron esconder los muertos. Allí no se encontraron osamentas, sino cadáveres en estado de putrefacción, hecho en el cual fue reconocido el protagonismo parlamentario de Enrique Ochoa Antich
Renacer de una Esperanza:
Pese a sus nefastas consecuencias, a la tragedia que el mismo representó, al saldo de muertos, a los días de angustia y zozobra vividos por el Pueblo de Venezuela y a las pérdidas materiales, "El Sacudón" hizo renacer las esperanzas en algunos sectores.
LAS CIFRAS:
  • Muertes: Cifra Oficial: 276
  • Pérdidas Materiales: Negocios asegurados en Caracas: Bs. 3.073.862.416,03.
  • Negocios no asegurados en Caracas: Se estiman más de 3 mil millones de Bolívares.
  • Locales Saqueados en Caracas: 900 Bodegas, 131 Abastos, 95 Ferreterías, 62 Papelerías, 850 Negocios de Mercancía en General.
  • Incendios en Caracas: 154
Se Conmovieron las Estructuras.
Durante esos pocos pero interminables días, prácticamente del 27/02/89 al amanecer del 02/03/89, los cimientos, pilotes y estructuras de la sociedad venezolana fueron conmovidos por un sismo social, cuyos efectos dejaron una huella imperecedera.

¡No puede permitirse otro "Sacudón"









Que derechos fueron violados.
El Caracazo, ha sido motivo de sentencias definitivas e incluso reparaciones por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En sus informes anuales desde el año 2000, diversas organizaciones nacionales e internacionales, han venido reflejando estas violaciones de los derechos humanos y su incremento en los últimos años La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó la actuación del gobierno. El Estado se comprometió a indemnizar a las víctimas, hecho cumplido parcialmente en el año 2004 con aquellas víctimas representadas por la organización de derechos humanos Cofavic. Sin embargo, a finales de 2006 el gobierno del Presidente Hugo Chávez, a través del Ministerio del Interior y Justicia, anunció mecanismos. 








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